Todo comenzó donde nadie miraba.
No nació en un seminario ni en una conferencia. Nació en el campo misionero, en comunidades pequeñas donde el pastor lo hace todo: predica, lidera la alabanza, visita a los enfermos, organiza los eventos y al final del día carga solo el peso de una congregación entera.
John y Mony lo vieron de cerca. Y no pudieron mirar para otro lado.
Con más de quince años de experiencia sirviendo en ministerios de niños, jóvenes, adultos, adultos mayores y parejas, tenían algo que ofrecer. No teoría — experiencia real, vivida, probada en distintas etapas de la vida de una iglesia.
Así nació el proyecto — sin nombre todavía, sin estructura formal, solo dos personas convencidas de que el problema de las iglesias pequeñas y las misiones no era falta de voluntarios, sino falta de formación.
La pregunta que lo inició todo
"¿Y si lo que aprendimos durante quince años puede liberar a un pastor que hoy lo está haciendo todo solo?"
Un equipo de familia que hacía de todo.
El primer equipo de Hacedores no eran voluntarios reclutados — era la familia Campoverde. Cuatro personas que se movían juntas, planificaban juntas y servían juntas.
John
Líder y facilitador
Mony
Corazón del ministerio
Any
Ministerio con niños y jóvenes
Mateo
Eventos y logística
Samy, la hija menor, era todavía muy pequeña. Pero ya estaba ahí, en medio de cada evento, absorbiendo sin saberlo lo que años después se convertiría en su propio ministerio.
Juntos hacían campamentos de niños, campamentos de jóvenes, escuelas vacacionales y eventos evangelísticos al aire libre. De misión en misión, aprendiendo en cada lugar qué funciona, qué forma y qué deja marca.
La primera misión que apoyaron hoy ya no los necesita. Lo hacen solos. Y cuando llaman, no es para pedir ayuda — es para compartir lo que están haciendo.
"El hierro con hierro se aguza, y el hombre aguza el rostro de su amigo." Proverbios 27:17 — Lo que aprendieron en familia, lo enseñaron en comunidad.
De "Call to Action" a Hacedores.
Durante años el ministerio se llamó Call to Action — Llamados a la Acción. El versículo era el mismo, el corazón era el mismo. Pero algo pedía un nombre más cercano, más propio, más en español.
Un nuevo tiempo trajo también una nueva puerta. Dios movió al equipo a la Iglesia Bíblica Bautista de Quito, donde el pastor Fernando Páez y su esposa Verito les abrieron las puertas con algo que no siempre es fácil conseguir: apertura completa para construir el ministerio desde cero, a su manera.
Después de un año de cursos de integración — los llamados Niveles — el ministerio se puso oficialmente en marcha. Esta vez con nombre propio.
Ya no eran cuatro en la familia. Samy se sumó al equipo. Y con ella llegaron también personas de IBB Quito que empezaron a caminar con ellos.
HACEDORES
"Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores."
Santiago 1:22
que hacer.
El principio que lo cambia todo.
El libro Siervos para Su Gloria de Miguel Núñez se convirtió en una referencia central para Hacedores. No como un manual de técnicas, sino como una convicción: antes de enseñarle a alguien a servir, hay que enseñarle a ser.
Ser antes que hacer. Identidad antes que habilidad. Carácter antes que función.
Esa frase se volvió el filtro de cada módulo, de cada taller, de cada conversación con un participante. Porque un servidor que no sabe quién es en Cristo, sirve para ser visto — no para glorificar a Dios.
"Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." 2 Corintios 5:17 — La identidad lo cambia todo.
Adentro de la selva, con el pastor Manuel Macancela.
La primera salida misionera de John y Mony los llevó a Moretecocha — una comunidad adentro de la selva amazónica, donde el pastor Manuel Macancela llevaba años abriendo camino solo.
No fueron a predicar. Fueron a enseñar. Maestros de escuela dominical que querían hacer bien su trabajo pero nadie les había enseñado cómo. El enfoque fue el mismo que definiría todo lo que vendría después: primero mejores hijos de Dios, luego mejores maestros.
Entraron tres veces. Mantuvieron comunicación constante entre visita y visita. Y lo que se sembró fue creciendo — programas evangelísticos para niños, retiro de familias, retiro de jóvenes, retiro de niños.
El fruto que más alegra
Hoy Moretecocha tiene sus propias aulas y su propia iglesia. El pastor Manuel Macancela y su equipo trabajan solos, con sus propios maestros, con sus propios niños. Cuando llaman a Hacedores, no es para pedir ayuda — es para contar lo que Dios está haciendo.
Un programa de niños. Al día siguiente: una iglesia.
Hace unos tres años, el pastor Manuel Macancela fundó una iglesia en Shell. Hacedores llegó para apoyar el inicio con un programa evangelístico para niños — un sábado.
Al día siguiente, domingo, la iglesia del pastor Manuel celebró su primer culto dominical.
Hacedores se fue despegando poco a poco — no porque el trabajo terminó, sino porque el trabajo estaba hecho. El pastor Manuel y su congregación caminan solos. El contacto sigue, pero ya no es de dependencia. Es de comunidad.
Ese primer domingo
Cincuenta personas. Incluyendo todos los niños que habían estado el sábado en el programa evangelístico. Ese fue el primer culto de una iglesia que hoy sigue en pie.
"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Timoteo 2:2 — El objetivo siempre fue que ellos puedan hacerlo sin nosotros.
De la familia Campoverde a un equipo de treinta.
Lo que empezó con cuatro personas de una familia llegó a lugares que ninguno imaginó al inicio.
Moretecocha, Amazonía
Maestros formados que hoy enseñan solos en su propia iglesia.
Shell, Pastaza
Iglesia que arrancó con 50 personas tras un programa evangelístico de niños.
Guadalupe · Barrio Cuba
Iglesias en Quito donde Hacedores apoya actualmente a los pastores.
Pastor Miguel Vergel
Próximo apoyo con ministerio de niños.
Más de 10 iglesias
Impactadas con el proceso formativo Conoce · Crece · Sirve.
Eventos simultáneos
En 2 o 3 iglesias al mismo tiempo — imposible hace cinco años.
Una familia que creció. Una visión que no ha cambiado.
Hoy Hacedores es un equipo de 30 personas en IBB Quito. Personas de distintas edades, distintos dones, distintas historias — unidas por la misma convicción: que el mayor problema en la iglesia no es la falta de voluntarios, sino la falta de identidad.
El proceso formativo Conoce · Crece · Sirve sigue el mismo corazón que empezó en 2017 en el campo misionero: formar el corazón antes que la habilidad, para que el servicio nazca de quién eres en Cristo y no de lo que sabes hacer.
La visión sigue siendo la misma que la primera vez que John y Mony vieron a un pastor solo cargando con todo: que en cada iglesia, cada creyente sepa quién es, tenga dónde servir, y haga discípulos.
"Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros." 2 Timoteo 2:2 — Servidores que forman servidores.
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